19/mayo/2012
Al despertar de mi sueño etílico de monas de sabores y ácidos debajo de la lengua con sabor a coco, me encontraba yo desparramado en el piso de uno de los trenes que en ese momento pasaba por la estación San Cosme, cuna de la civilización moderna y sede definitiva de la cultura mundial.El foco de mis ojos estaba desconchinflado, señal de que ese supuesto...